Así se vivió el Hell and Heaven Open Air 2022

    El pasado fin de semana, del 2 al 4 de diciembre se celebró en el Centro Dinámico Pegaso el festival de metal más grande de Latinoamérica, el Hell and Heaven Open Air. Festival que albergó un total de 135 bandas de metal, ska y punk, en donde grupos nuevos, en crecimiento y grandes leyendas de la música convivieron e hicieron vibrar a más de 170 mil personas.

    Fue tanta la energía, la emoción, la felicidad, la exaltación que hubo durante los tres días que hacer un resumen de todo lo ocurrido resulta bastante complicado y más para una persona metalera, pero con todo y todo ahí les va el resumen Hell and Heaven Open Air 2022.

    Desde el primer hasta el último día del festival la energía del público estaba al cien, no importaba si se trataba del escenario más pequeño, de la primera presentación del día o de la presentación de los headliners, la entrega de las personas amantes de la música pesada se hizo notar todo el tiempo.

    Lo más esperado sin duda eran las presentaciones de Pantera, Scorpions, Judas Priest, Slipknot y Kiss; y vaya que no decepcionaron a su público pues cada una de estas bandas muy a su estilo, presentó un show muy bien pensado y preparado en donde fue muy evidente la pasión por la música, la entrega y compromiso que tienen con su público. Cabe resaltar que esto no fue exclusivo de las bandas líderes, esto estuvo presente en todas las bandas que se presentaron.

    Respaldo ese compromiso y amor de cada uno de los grupos pues a pesar de las múltiples fallas técnicas que hubo en los tres días, todos los shows siguieron adelante. Dentro de las fallas más recurrentes fueron los problemas de audio como ocurrió con Trivium, Avatar, Till Lindeman, Cradle of Filth, Corrotion of Conformity, Slaughter of prevail, Anthrax y muchísimas más y a pesar de ello, independientemente de la evidente molestia de los músicos y del público, el show continuó y nuevamente la felicidad, excitación y frenesí del público permanecía latente.

    De las cosas más increíbles de este festival es sin duda la increíble pasión por la música de todas las personas ahí reunidas. Fue impresionante escuchar anécdotas de muchas personas las cuales compartieron los motivos por los cuales asistieron al festival, del porqué de su amor por “x” banda, ver a familias compartiendo de la música, niñas; niños; niñes con maquillaje y ropa de su artista favorito… fue tanto lo que compartieron que ojalá tuviera un espacio donde contar todo ese amor por la música que compartieron.

    No puedo dejar de lado comentar la participación de las mujeres en este festival, pues si bien se presentaron grandes bandas como Doro, Epica, Kittie, Burcher Babies, Arch Enemy, en muchas otras alineaciones se contó con la participación de músicos mujer principalmente con Till Lindemann, lo que abre las puertas para que en el futuro más bandas con mujeres se integren al line up.

    En verdad hubo de todo en este evento, es por ello que en mi estadía lo nombre “tres días de estancia en el cielo y el infierno” porque aparte de todas las propuestas musicales entre los distintos tipos de metal, el ska y el punk, también hubo actividades como la lucha libre, las batallas vikingas, la zona de magia, etc. las cuales estuvieron bastante bien, sin embargo, también hubo cosas que realmente no fueron dignas del headbanging.

    Entre los contras del festival, nuevamente tenemos la mala organización y es que siguen teniendo problemas con proporcionar la información correcta y que todo el staff esté enterado de cada una de las actividades, locaciones y demás, porque realmente hubo mucha desinformación entre cada una de las áreas del evento.

    Otro punto negativo que la gente iba comentando día a día, fue el elevado precio de las cosas, principalmente la bebida, la comida y el ridículo tiempo de espera en las filas de los puestos de comida. Aunado a esto la ausencia de puntos de hidratación en el festival, esto realmente fue triste, así como preocupante, porque durante todo el día hasta ya entrada la noche el clima era bastante caluroso y por supuesto que, entre gritos, saltos, mosh pit y carreras para trasladarte de un escenario a otro la deshidratación era real.

    Pero a pesar de los inconvenientes la gente se mostraba feliz, entusiasmada y con ganas de más, porque no cabe duda que la pasión por la música es muy grande y esto fue bastante notorio, porque a pesar de la mala fama con la que este festival se cargó por eventos anteriores, mucha gente asistió por ver a sus bandas favoritas, para convivir con más personas que disfrutan de lo mismo y seguir creando recuerdos que estarán presentes en los siguientes festivales de metal.

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