Arctic Monkeys cierra con fuerza el segundo día del Corona Capital

Ni la lluvia pudo detener los ánimos de los miles de asistentes que esperaban ver en el escenario a su banda favorita

Las labores del segundo día del festival de talento alternativo anglosajón con más renombre en el país nos recibían dispuestas a acabar con nosotros entre una amplia gama de propuestas para degustar como lo prefiriésemos.

Comenzamos desde temprano. Beak experimentaba con riffs y en momentos un toque stoner a su sonido continuo. Los sintes y melodías daban labores como segundo acto del Escenario Vans.

Benny sings estaba programado para las 3:20. La banda requería que su sonido estuviera aplicado a punto, por lo cual comenzaron su set a las 3:40. Hora cuando, después de un pequeño jam-check de guitarra funky y sax relaxed, comenzaron a tocar temas y cantar junto a los fans que se dispersaban en el escenario Agua Rifada.

Empress Off tocaba en Viva Tent, la carpa destinada a los sets que se viven a una altura más cercana al artista. Ella interpretaba en live set su performance de baile y canto. Acompañada de su productora mezclando en vivo, puso a la gente hipnotizada con su show de destellos, luciendo su figura en indumentaria de danza.

Black Midi fue el primer gran acto de rock del día. Los chicos nos daban probadas de sus escalas y destreza en sus cuerdas, mientras los tiempos nos volaban la cabeza y los synths nos quebraban la métrica de la música que estamos acostumbrados a escuchar normalmente. Voces intensas, cargadas de rabia (al igual que sus solos) terminaron cuadrando con momentos de baile (como todo tempo inusual) en el que incluso interpretaron su propia versión progresiva de la macarena.

Surf Mesa siguió en el Viva Tent. Activo, como buen DJ saltaba e invitaba a la gente a seguir la fiesta en la carpa.

Ibeyi es una propuesta de R&B que, en un ambiente abierto y nublado puedes dejar que el tiempo pase de una manera chill y agradable. La lluvia no se hizo esperar, aún sin detener un buen acto.

X Ambassadors estuvo con un lleno de atardecer en el Escenario Vans. Moviéndose de un lado al otro pusieron a fans a mover la cabeza en lo que empezaba a ser un stage que reventaría desde entonces hasta la noche.

Y llegaban los actos del escenario principal.

Foals tenían a reventar. Dando un repaso por su discografía (desde 2001) hasta versiones extendidas de canciones como My Number y, en especial, Inhaler). La lluvia no nos detuvo, y Yannis y compañía tampoco. Hasta el agua se evaporó al irradiar tanta energía (aglomeración humana, claro está) y dejarlo todo en cada punteo mientras bailaban los originarios de Grecia. Haciendo comentarios y despidiéndose con algo de hate hacia todo lo malo que nos produjo la situación global sanitaria (razón que en shows programados 2020 se tuvo que cancelar su paso por México). Estuvo buenísimo.

Los inter entre banda y banda se extendía. La euforia y empujones se sentían. Los Yeah Yeah Yeahs salían a escenario. Al principio pareciendo tranquilo, pero subiendo de tono en cada canción. Nick cada vez encendía más efectos y Karen se volvía loca. Se tiraba al suelo, los golpes sonaban en nuestra cara. Ella terminaba por destrozar su teléfono y Nick aventaba su guitarra para llenar de retroalimentación y ruido los altavoces.

Entonces pasaba la última hora de espera para que llegara el Headliner de la noche.

Arctic Monkeys salía interpretando un set y energía con la esencia del Tranquility Base Hotel and Casino, pero sin dejar lo que los hizo los AM. Y ese punto lo dieron los singles seleccionados de su material The Car.

Saltos y el moverse de las masas de un lado a otros era lo que sucedía en Brianstorm, Teddy Picker y I bet look you good on he dancefloor. Melancolía en Cornerstone, Do me a favour y 505. Pero era en sus temas finales dónde sentíamos que había que levantar el lighter. Y con sensibilidad nos referimos al momento en que nos deleitaron con There’d Better Be a Mirrorball.

Estamos acostumbrados a este Alex Turner, ese que se retira en la última canción antes de su encore, mientras deja la banda tocando (505).

El tema a cerrar el primer encore fue (y se sabe es ley) R U Mine? Pero luego de irse y creer digna la ovación capitalina, salieron a regalarnos la primera vez de nuestra escucha de una canción tan cargada de lo que hoy son los AM como lo es Body Paint.

Unos Arctic Monkeys elegantemente pulidos, a punto en lo que su música respecta. Siempre gozaremos ver al señor Turner deslumbrarnos con su habilidad en las cuerdas mientras utiliza su característico acento. Arctic Monkeys cerrando el segundo día del CC22.

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