Joan Manuel Serrat se despide de la CDMX ante 80 mil personas

El cantautor catalán Joan Manuel Serrat se despidió de la Ciudad de México, tras 57 años de exitosa carrera, con un magno concierto en el Zócalo capitalino al que asistieron alrededor de 80 mil personas, quienes disfrutaron de uno de los conciertos de su gira “El vicio de cantar: 1965-2022” con la que dice adiós a los escenarios.

El recital forma parte del programa especial que la Secretaría de Cultura local preparó en el marco de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino (FIC), cuyos invitados de honor son la Ciudad de México y República de Corea.

“Para mí es un gusto terrible estar aquí en este Zócalo lindo y querido. Ustedes oirán decir que este es un concierto de despedida. ¡No hagan caso! Esto es una fiesta en la que vamos a disfrutarlo todo. Aparquen cualquier atisbo de nostalgia y melancolía, piensen seriamente que a partir de ahora todo, absolutamente todo, es futuro”, expresó el compositor.

Considerado uno de los mayores cantautores de habla hispana, su música refleja una gran solidaridad social con América Latina, por la que ha realizado un sinfín de giras, eligiendo a la Plaza de la Constitución como uno de los escenarios con los que se retira. Desde las 15:00 horas los asistentes se congregaron en el Zócalo capitalino en el que se instalaron 5 mil sillas para los fanáticos que corearon el repertorio del catalán.

Serrat abrió el concierto con “Dale que dale” para continuar durante más de dos horas con la interpretación de grandes éxitos como “El carrusel del furo”, “Señora”, “Para la libertad”, “Los fantasmas del Roxy”, “Aquellas pequeñas cosas”, “Mediterráneo”, “Penélope” y “Es caprichoso el azar” junto a Úrsula Amargós.

Tras los acordes finales de “Cantares” el oriundo de Poble-sec, Barcelona, agradeció al público: “Son magníficos, entrañables, queridos”.

Para seguir con “Esos locos bajitos”, que le mereció aplausos y finalizar la presentación con “Sinceramente tuyo”.

“Todo lo que empieza tiene que acabar, pero antes de cualquier cosa quiero agradecer a Tláloc, que ha sido bueno y nos ha dejado respirar por un rato. No hay que meterse con él porque tiene muy mal genio”, dijo riéndose.

“También quiero dar las gracias a toda la gente que me enseñó a conocer y me enseñó a querer este país. Me enseñó a caminarlo”, comentó ante los miles de seguidores conmovidos y cerró con un “¡Qué viva México!”.

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